La gallineta es de esos pescados que ganan en el horno. Tiene la carne firme, muy blanca y con más sabor que la mayoría del pescado blanco, y su espina gruesa hace que no se seque. Con una base de patatas panadera se convierte en un plato único.
Ingredientes
- 1 gallineta de 1 a 1,2 kg, limpia y abierta o en rodajas
- 4 patatas medianas
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 1 vaso de vino blanco
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta
- Perejil fresco
Paso a paso
1. Las patatas primero Corta las patatas en rodajas de medio centímetro y la cebolla en juliana. Sofríelas a fuego suave en una sartén con aceite generoso durante 12 o 15 minutos, sin que lleguen a dorarse: tienen que quedar blandas pero enteras.
2. Montar la bandeja Extiende las patatas y la cebolla en una fuente de horno formando una cama pareja. Riega con parte del aceite del sofrito y salpimenta.
3. Precalentar fuerte Horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Mete la bandeja con las patatas solas 5 minutos mientras preparas el pescado.
4. El pescado encima Seca bien la gallineta, sálala y colócala sobre las patatas. Mezcla el vino blanco con el pimentón y los ajos laminados y riega el conjunto.
5. 20 minutos y reposo Hornea entre 18 y 22 minutos según el grosor. Estará lista cuando la carne se separe de la espina con una cuchara. Sácala, espolvorea perejil picado y déjala reposar 3 minutos antes de servir.
Gallineta, cabracho o escórpora
Es el mismo pescado con distinto nombre según la costa: gallineta en el Mediterráneo, cabracho en el Cantábrico y escórpora en Cataluña y Baleares. De ahí sale el famoso pastel de cabracho. Ojo con las espinas del lomo, que son punzantes: por eso conviene pedirla ya limpia.
La gallineta de esta receta entra en la lonja de Altea. Míralo en la ficha de la gallineta.

