El sepionet es la sepia pequeña de nuestra bahía, la que se pesca a pocas millas del puerto de Altea. Es tierna, dulce y no necesita casi nada: entera a la plancha, con ajo y perejil, está lista en cuatro minutos. Cuanto menos la toques, mejor.
Ingredientes
- 500 g de sepionet de la bahía
- 2 dientes de ajo
- Perejil fresco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal gorda
- Medio limón
Paso a paso
1. Limpiar sin romper Saca la pluma y la bolsa de tinta con cuidado, retira los ojos y el pico. No le quites la piel: es la que da el sabor y protege la carne en la plancha. Si el sepionet es muy pequeño, se hace entero tal cual.
2. Secar bien Escúrrelo y sécalo con papel de cocina. Si va húmedo a la plancha, se cuece en su propio agua en vez de dorarse, y queda gomoso.
3. Plancha muy caliente Pon la plancha o una sartén de fondo grueso a fuego fuerte hasta que humee ligeramente. Añade un hilo de aceite, no más.
4. Dos minutos por lado Coloca los sepionets sin amontonarlos y no los muevas durante los dos primeros minutos: así se forma la costra dorada. Dales la vuelta y deja otros dos. Sal gorda al sacarlos.
5. El majado final Pica el ajo y el perejil muy finos, mézclalos con un chorro de aceite crudo y repártelo por encima nada más servir, con el sepionet aún caliente. Un golpe de limón al gusto.
Por qué se pone gomoso
Con los cefalópodos solo hay dos puntos buenos: muy poco tiempo o muy largo. En medio queda duro. El sepionet, por su tamaño, va siempre al primero: cuatro minutos y fuera. Si se te pasa, no hay marcha atrás salvo guisarlo media hora.
El sepionet de esta receta lo descarga nuestro barco en la bahía de Altea. Míralo en la ficha del sepionet.

